Filosofar sin incurrir cada tanto en algún sofisma es una tarea imposible, como aprender a caminar sin caerse.
Por fortuna están los otros, el prójimo, el próximo, para corregirlo a uno.
Matar al miedo para que el miedo ya no mate Agustín Courtoisie
El
miedo mata gente de carne y hueso. Como el miedo de aquel abuelo que
disparó y mató a su nieto que volvía de madrugada y trepó por el muro
para no despertarlo. El miedo es el de aquel padre que mató a su hija de
un escopetazo pensando que le copaban la casa. El miedo es el que
confunde, marea, y luego apunta contra “los pichis” pero no contra los criminales
de guante blanco, ni los importadores de armas, ni los que ponen la
guita afuera o despiden gente. El miedo es el resentimiento que mató a
un artista callejero. El miedo es típico de “pichis” mentales.
Matar al miedo, en cambio, es algo conceptual. Es no ver ni escuchar
más a los apólogos del delito. Están en la radio o en la TV, todo el
día, todos los días. Los que apoyan la guerra y los genocidios en todo
el planeta pero acá hablan de vivir sin miedo y de vivir en paz. En
ninguna parte del mundo trajo seguridad el tener más armas o reprimir
sin control.
Esos son los criminales, los hipócritas, los
peligrosos, los candidatos que hablan de la seguridad de ellos y de los
idiotas morales que los siguen, pero no de la seguridad de los
desempleados, de los que viven hacinados, de los despreciados. No hay
seguridad para los que nacen sin oportunidades. Criminales son ciertos
ex fiscales, los perversos que maltratan niños, mujeres o empleados,
pero piden plomo y represión porque, en el fondo, se excitan con la
violencia. Hay que dejarlos solos. Matar las ideas del miedo es
impedir que el miedo siga haciendo correr sangre.
Brasil: bases para una nueva doctrina de seguridad nacional Sirio López Velasco
Sirio López Velasco es doctor en Filosofía, profesor titular desde 1989 en la
Universidade Federal do Rio Grande (FURG) y autor de numerosos libros. Publicamos este documento con su autorización, como disparador polémico de reflexiones que permitan pensar más allá de lo acostumbrado en los medios convencionales.
Introducción
Estas ideas para una Nueva Doctrina de Seguridad Nacional (NDSN) en Brasil
comenzaron a gestarse a mediados de los años 1990 en diálogos con la profesora
Judith Cortesão (Heroína Nacional de Brasil), cuando tuve la felicidad de
incorporarla al equipo docente de nuestra recién creada Maestría en Educación
Ambiental (expandida posteriormente en
Doctorado, en 2006) de la Universidade Federal do Rio Grande (FURG), de la que
tuve el honor de ser el primer Coordinador.
Objetivo de la NDSN
La NDSN tiene por objetivo garantizar las bases de una organización
socioambiental justa y sostenible del Brasil, insertado en posición de liderazgo
en el contexto de una América del Sur (y A. Latina) integrada de forma solidaria
y soberana.
Se entiende por socioambiental al conjunto integrado de los factores sociales
y de aquellos referentes al medio ambiente.
Se entiende por sostenibilidad la capacidad de satisfacer las necesidades
legítimas de las generaciones presentes sin comprometer la posibilidad de
satisfacer las necesidades de las generaciones futuras.
Se entiende por Seguridad Nacional la condición que hace posible alcanzar
tal orden socioambiental sostenible de forma soberana y con la mayor unidad posible
de la Nación.
Amenazas actuales a la seguridad
nacional en Brasil
Las principales amenazas a la seguridad
nacional en Brasil son:
a)la ambición de potencias extranjeras
sobre el territorio, los recursos naturales y los cerebros brasileños, y la
obsecuencia (cuando no sumisión en la condición de agentes) de responsables
brasileños respecto a esas potencias.
b) los grandes factores de desunión nacional que son: la injusticia que
permite que pocos sean muy ricos al tiempo en que muchos tienen poco o nada
para sobrevivir; la lucha de sectores por sus propios intereses, sin preocuparse
por lo colectivo y por el bien de la Nación.
c) los factores de fragilización de la Nación, que son: la corrupción sistémica,
el conflicto entre poderes en una democracia supuestamente representativa en la
que los supuestos representantes no representan efectivamente a los ciudadanos,
y la ausencia de una integración efectiva entre civiles y militares en un único
Proyecto de País y de NDSN, la violencia y la adicción a drogas generalizadas
(principalmente aquellas controladas por el crimen organizado), y la devastación
de los recursos naturales; también contribuye a esa fragilización un contexto
sudamericano y latinoamericano insuficientemente o no integrado de forma
soberana, con participación protagónica de Brasil.
Bases para responder a esas amenazas
a) Para neutralizar la interferencia de potencias extranjeras es fundamental:
1) fortalecer en todo el sistema educativo formal (desde la educación infantil hasta
la Universidad) y en la educación no formal (especialmente aquella que se da a través
de los medios de comunicación y de las organizaciones sociales, deportivas,
recreativas y/o no gubernamentales) el sentimiento del orgullo nacional
soberano, en el contexto del sentimiento de orgullo latinoamericano por una A.
Latina integrada solidariamente y de forma soberana; los medios de comunicación
deberán dividirse en tres tercios iguales: públicos, comunitarios y privados
(cuidando para que estos últimos no erijan monopolios u oligopolios regionales
o nacionales), y obedecerán a la legislación de carácter comunicativo-educativo-recreativo.
Esa educación tendrá los contenidos de una educación ambiental que reúna al mismo
tiempo la formación para la construcción de una sociedad justa capaz de ofrecer
a cada persona lo que necesita para desarrollarse plenamente como ser humano, y
el celo por la preservación-regeneración de la naturaleza no humana; tal
educación se basa en las tres normas fundamentales de la ética que exigen,
respectivamente, que luchemos para realizar nuestra libertad individual de
decisión, que realicemos esa libertad en consensos con los otros humanos, y que
preservemos-regeneremos incesantemente la salud de la naturaleza humana y no
humana (para evitar, en los límites de las posibilidades humanas, la degradación
ecológica irreversible),
2) fortalecer el compromiso de toda la ciudadanía (y
en especial de sus FFAA) con las tareas de contra-espionaje y de información al
servicio de la NDSN,
3) fortalecerla capacidad de defensa militar creando las
Milicias Populares (de integración voluntaria y encuadradas y entrenadas por las
FFAA) como fuerza complementaria a las FFAA (órgano especializado de la defensa);
nótese que la experiencia mundial muestra que en caso de que un enemigo logre
controlar las principales ciudades del país, la única forma de resistencia victoriosa
es la guerra de todo el pueblo (facilitada por la formación y entrenamiento
recibidos en las Milicias Populares de los tiempos de paz),
4) castigar
severamente (en base a las disposiciones ya existentes sobre los “crímenes de
traición a la Patria” y a otros instrumentos legales que se considere necesario
crear en el futuro) a cualquier brasileño que actúe como agente al servicio de
una potencia o poder extranjero (sea éste económico, político y/o militar).
b) 1. La injusticia social gritante se resuelve, con, entre otras medidas:
1.1 haciendo una reforma agraria que ponga tierras, financiamiento, formación y
asesoría técnica, y garantía de compra de la producción, em manos de todos
aquellos que quieran trabajar la tierra en propriedad familiar y/o cooperativa
para producir alimentos orgánicos; esos interesados puedem ser actuales o
ex-agricultores, o, incluso, personas actualmente amontonadas en urbes
violentas, pero dispuestas a mudarse voluntariamente al campo, para allí
construír con sus familias una nueva vida decente y digna; al mismo tiempo habrá
que descongestionar las actuales grandes urbes, re-localizando voluntariamente a
las familias en pequeñas y medias ciudades construidas en locales adecuados desde
el punto de vista socioambiental, dotadas de áreas verdes, y dedicadas a la
producción e industrialización de alimentos orgánicos (entre otras producciones);
1.2. promoviendo la creación de industrias y servicios urbanos cooperativos,
capaces de absorver a todas las personas desempleadas (que opten por no instalarse
en el campo) o deseosas desumarse a
esas iniciativas (recibendo para tanto del Estado la formación y el financiamiento
necesarios);
1.3. ofreciendo a los jubilados y pensionistas la oportunidad (voluntaria)
de contribuir a la producción nacional (en todos sus sectores) con su experiencia,
al tiempo en que reciben ingresos compatibles
con la contribución prestada al País. En el área económica, y para garantizar los
recursos financieros necesarios para las citadas iniciativas, habrá de auditarse
y disminuir significativamente el pago de la actual Deuda Pública (en especial relativa
a no-residentes e instituciones financieras), que consume casi la mitad del
presupuesto de la Nación.
2. La unión de los diversos sectores sociales será promovida incesantemente
a través de la educación y de las continuas acciones conjuntas (productivas y
otras) que pongan siempre al interés colectivo y nacional por encima de los
intereses egoístas.
c)
1. La corrupción sistémica será erradicada mediante:
1.1 un permanente
control popular ejercido por los conciudadanos, y especialmente por aquellos
que tienen a su cargo alguna responsabilidad, así como por el control popular
(organizado en organismos específicos) de todas las licitaciones y compras
públicas (en especial de las de gran valor), así como del financiamiento recibido
por cualquier organización partidaria o social, y,
1.2 por el severo castigo de
todos aquellos cuya participación activa o pasiva en actos de corrupción haya
sido comprobada.
2. El conflicto entre los Poderes Constitucionales será erradicado (o por
lo menos muy minimizado) a través de la implementación de una Nueva Democracia
Participativa, en la que los ciudadanos podrán decidir en discusión y votación
presencial o a través de internet sobre todas las grandes cuestiones que afecten
sus vidas (como, por ejemplo, las leyes del trabajo y la jubilación, la economía
y los impuestos, la educación, la salud, la vivienda, la seguridad interna y
externa), y tendrán el poder de revocar el mandato de toda autoridad que no
satisfaga en su desempeño (la ley definirá las formas y plazos de acción de ese
poder revocatorio).
3. La integración permanente,armónica
y solidaria entre civiles y militares se dará:
3.1 mediante una educación
permanente de unos y otros basada en la presente NDSN,
3.2 por la complementariedad
entre las Milicias Populares y las FFAA,
3.3. por la integración efectiva,
permanente y substantivade las FFAA y
su personal a las tareas de primera importancia en lo referente a la economía
(en especial en la alimentación, la matriz energética y el uso-preservación-regeneración
de recursos naturales), la vivienda, la salud, y la seguridad de la población y
del País, y,
3.4. por la integración de los militares a la Nueva Democracia
Participativa, en pie de igualdad con los ciudadanos civiles.
4. La violencia generalizada y el gran tráfico y consumo de drogas serán
erradicados (y con ellos el crimen organizado) mediante una enérgica acción de
autodefensa popular basada en la educación ambiental pregonada por la NDSN y
apoyada por los organismos de policía y de las FFAA. La violencia generalizada
desaparece cuando toda la población tiene acceso a una vida digna (con los ingresos
y apoyos institucionales necesarios para tal).
El tráfico y consumo de drogas
comienza a desaparecer cuando la educación hace que cada persona se niegue a
consumir drogas, por el hecho de entender que las mismas no traen la felicidad,
sino, al contrario, la perdición personal.
familiar y social; en base a esa educación generalizada actuarán las Asociaciones
de Seguridad Ciudadanas (compuestas por voluntarios dispuestos a actuar en cada
barrio o zona rural), y debidamente formadas y equipadas por el Estado, y
reforzadas por la acción de los organismos de Policía y de las FFAA. Toda esa acción
culminará en el severo castigo de los traficantes y de los integrantes del
crimen organizado en general, teniendo cuidado para que el nuevo sistema
prisional permita (mediante posibilidades de trabajo y estudio en un ambiente
sano) la efectiva recuperación y reinserción social de los jóvenes y delincuentes
principiantes; todo el actual sistema carcelario será abolido o revisto en
base a estas exigencias.
5. El uso sostenible, com preservación-regeneración de los recursos naturales,
será garantizado por una educación ambiental generalizada que incluya a cada ciudadano
como guardián atento y permanente de los recursos naturales del País, actuando
individual y colectivamente en el seno de las instituciones y organismo
existentes o que sean creados para tal fin.
Lamatriz energética deberá evolucionar
(teniendo en vista el agotamiento del petróleo), para basarse cada vez más en
energías limpias y renovables como lo son la solar, la eólica, la de las mareas
y de la biomasa, muy abundantes en Brasil, la fuente hidráulica (también muy
abundante, pero cuidando para prevenir y evitar los efectos socioambientales
negativos de su uso inaproprado en mega-proyectos), y la fuente geotérmica.
6. La integración solidaria y soberana de América del Sur (yde A. Latina) se dará, con un papel
protagónico de Brasil,mediante la
cooperación económica, cultural, educativa, sanitaria, ecológica, jurídica, de
defensae institucional, que apunte
permanentemente al bienestar de nuestros pueblos, en ausencia de toda interferencia
o dependencia de o en relación a toda potencia extra-regional.
Para tanto habrá
que fortalecer la acción de importantes iniciativas de integración solidaria y
soberana ya existentes, como lo son el MERCOSUR, la UNASUR y la CELAC, y se crearán
las instancias sectoriales que sean necesarias para profundizar y mejorar, en
cada una de las áreas citadas, la referida integración, como podrían ser, en el
área económico-financiera el Banco del Sur (donde deberían estar depositadas,
para fines de financiamiento recíproco, parte de las reservas internacionales de
los países de la región) y el SUCRE (para liberar nuestro comercio recíproco de la dependencia
de monedas extra-regionales), en el área educativa la Universidad
Latinoamericana plurinacional y el Instituto Tecnológico Latinoamericano
plurinacional (para desarrollar teconolgía propia y sostenible), y en la esfera
comunicacional la TV y Radio Sur o Latinoamericana plurinacional, con señales
abiertas en cada país de la región que quiera adherir a ese proyecto.
Tal integración
debe incluir una Corte Penal Sudamericana (o Latinoamericana) para resolver
conflictos regionales o que involucren a uno o más países de la región, sin necesidad
de recurrir a Cortes con sede en otras
regiones o continentes, y la elaboración de una Doctrina de Seguridad Sub-continental,
basada (si los vecinos así lo aceptan) en la presente NDSN. Esa acción en el
área latinoamericana habrá de completarse con una política externa soberana global
que refuerce la iniciativa de los BRICS.
La realización de varios puntos de la NDSN necesitará una nueva Constitución
Federal que habrá de surgir de una amplia discusión popular y una Asamblea Constituyente
(con delegados expresamente electos para ese fin) y referendo del texto aprobado
en esa Asamblea.
Los ojos del niño de Yemen nos interpelan. Tal vez más que el retiro de los EE.UU del acuerdo de París, el apretón de manos de Donald Trump y el norcoreano Kim Jong-un, el grito de la niña inmigrante, el atentado contra Nicolas Maduro de la asediada Venezuela, o el descuartizamiento del periodista saudí Jamal Khashoggi.
Pero la agenda de los medios globales y sus repetidores regionales presentan de modo curioso sus juicios de valor, con su "profesionalismo" de gente "independiente" que a duras penas les permite salir de la cámara de ecos. Todo suena en ellos a echo chamber como les gusta decir a los estudiosos de la comunicación.
Los "otros" medios, mucho más periféricos, incluso en sentido geográfico, son despreciados por su condición de periodismo comprometido. Como si existiese algún otro tipo de periodismo. La cosa es comprometido con quién.
Llegan a esos medios alternativos y los aprovechan para sobrevivir con honestidad intelectual los individuos afortunados que dan con un blog, un canal de YouTube, un portal especializado. Pero la información situada en un contexto amplio y el disponer de un marco teórico adulto parecen perder por goleada.
Los EE.UU dicen retirarse de Siria. Veremos si cumplen. El punto es que no les alcanzó con deshacer, junto a sus aliados, naciones enteras como Afganistán, Libia o Irak. Pero EE.UU es una democracia según los liberales y republicanos que se emocionan al pronunciar esa palabra en los medios rioplatenses que repiten la letanía y que ni siquiera discuten la naturaleza de un sufragio que conduce a la presidencia con tres millones de votos menos.
Los inmigrantes pobres huyen de las guerras de la explotación de sus países de origen. El colonialismo está más vigente que nunca. Pero las personas con las cuales uno conversa creen que la culpa es del inmigrante, que viene a violar, robar, o cometer actos terroristas, olvidando o ignorando quizás, el terrorismo diario que las potencias del mundo practican sobre poblaciones civiles de todos los continentes.
Sin embargo, no hay por qué pensar siempre en conspiraciones. Desinformar o informar errores no requiere necesariamente de la voluntad de mentir. Lo más probable es que se trate de una mezcla de poca indagación y mucha repetición confortable. Es el caso de "Nicaragua del otro lado de la pantalla" (julio/2018) o del probable fraude con el voto electrónico en "Brasil: dudas razonables" (octubre/2018).
De todos modos, el pensamiento crítico no está desahuciado. Existe pero se conoce poco. A esa conclusión llegamos al entrevistar al filósofo francés "Pierre Dardot en Uruguay" (noviembre/2018).
Igual aterra por momentos pensar que tantos uruguayos se desencantan sin entender del todo a un gobierno cuyo poder político apenas ha logrado durante tres períodos enfrentar al poder económico. Durante el año 2019 destinaremos un examen pormenorizado a cada una de las áreas por las cuales debe evaluarse un gobierno: salud, educación, seguridad, empleo, jubilaciones y pensiones, políticas sociales, medio ambiente, ciencia y tecnología, relaciones exteriores, calidad de las empresas e instituciones del Estado, apuesta a una nueva cultura de los vínculos sociales (más solidaria y menos individualista), comportamiento del sector privado, con acento en las grandes empresas de todos los rubros, especialmente en el área financiera, etcétera. Adelantemos que inquieta, por un lado, la falta de radicalidad de las tres administraciones del Frente Amplio, la ausencia de audacia para encarar los problemas nacionales, sin dejar de reconocer muchos de sus logros. Pero, ¿qué juicio harían y qué habrían recomendado en estos tres períodos de gobierno personalidades como Juan Pablo Terra, Carlos Quijano, Arturo Ardao, Alberto Methol Ferré?
¿Qué diría hoy de estos años de gobierno progresista el último gran caudillo nacionalista Wilson Ferreira Aldunate? No en vano le dedicamos nuestro artículo de marzo/2018 "A 30 años de la muerte de Wilson".
Por el otro, alarma la actidud difamatoria, tremendista, irrespetuosa, plagada de falacias, de parte de la oposición y del movimiento proto fascista de los "autoconvocados". Si ante las tres administraciones del Frente Amplio, moderadas en exceso, surgen estas reacciones destempladas, con la grata compañía y el acicate a todas horas de los medios hegemónicos, ¿qué cabría esperar si se hubiesen tomado decisiones más firmes, que afectasen a los bancos, a los grandes propietarios de la tierra, o a los empresarios de porte que medran en distintas áreas de la economía?
No pertenezco a partido político alguno pero, en particular, me parece suicida pensar que "el problema de la seguridad", según los sectores conservadores y muchos desencantados del Frente Amplio, involucre creer que todo sea responsabilidad de un ministro, o de una cultura de los DDHH garantista, y no el efecto esperable de un sistema. En realidad, el problema arraiga en buena medida en factores como la desigualdad feroz, la corrupción policial, los vínculos de empresarios privados con el trabajo en negro, el lavado de activos y la fuga de capitales. Algunos de esos factores se describen en un texto que juzgo aún vigente para este nuevo año 2019: "¿A quién le sirve el narcoturismo?" (febrero/2018).
O se distribuye por las buenas, con criterios de soberanía nacional, igualdad del punto de partida (por lo menos) y estímulo del mercado interno, o la sociedad distribuye perversamente por las malas, con inextinguibles delitos contra la propiedad y las personas.
Si se desea reducir la inseguridad, la tasa de homicidios, el embarazo adolescente, las adicciones legales e ilegales y el mal rendimiento escolar, hay que adoptar políticas como las de los países nórdicos, en especial, distribuir más equitativamente el ingreso (naciones con individuos humillados padecen más problemas sociales y de salud). No es meramente reducir la pobreza sino mejorar el índice de Gini que mide la desigualdad, que es otra cosa muy diferente. Esto que parece simple, no lo es. No importa tanto el PBI sino cómo se reparte.
A vía de ejemplo, repartir mejor la tierra de producción pero sobre todo abordar una reforma pacífica y audaz de la tierra de habitación (Vaz Ferreira), fue un reclamo formulado desde el inicio de este año que ahora culmina: "Tierra para vivir" (enero/2018). Nos ocupamos también de enfrentar a Mario Vargas Llosa en La llamada de la tribu, que justifica con elegancia el estado de miseria global mirando a los pocos que les va muy bien y a los autores que lo legitiman. De eso trata nuestro artículo "Liberalismos" (mayo/2018).
Reflexionar sobre una filosofía política a la altura de estos tiempos engañosos de fake news y de rinocerontes a la Ionesco, requiere también desarticular los discursos funcionales a esta tragedia global, de la cual hoy apenas compartimos algunas esquirlas del 2018.
UN PECULIAR PENSAMIENTO CRÍTICO Agustín Courtoisie
Ni anarquistas, ni
estatistas. Defensores de lo público no estatal. Promotores del autogobierno en
todos los niveles de la sociedad. El sociólogo Christian Laval y el filósofo
Pierre Dardot constituyen un dúo singular de pensadores franceses que fundan en
2004 el grupo Question Marx para romper varios moldes del pensamiento crítico y
estimular prácticas sociales autogestionarias.
Uno de ellos, Pierre Dardot,
visitó el Uruguay hace unas semanas. Dictó conferencias en varias
instituciones, concedió entrevistas y realmente vale la pena recorrer algunos
ejes conceptuales de sus obras en coautoría más conocidas. Un consejo: para
aprovechar estas propuestas, no convieneaplicar el “diccionario predictivo” como el que solemos usar al escribir
en nuestros celulares, sino abrirse a conceptos distintos, a algo nuevo que
queda por fuera de los sentidos habituales de las palabras. Siempre hay más
opciones que aquellas entre las cuales nos apuran a elegir.
En las líneas que siguen
presentaré algunos de los libros de Laval y Dardot, para culminar luego con una
entrevista a éste último autor, durante la cual se liberaron varios
chisporroteos polémicos y puntualizaciones sobre la política contemporánea,que a veces pueden pasar desapercibidas en
las páginas de talante más académico. En el comentario brevísimo de cada libro
no sigo un orden cronológico: la construcción lógica a veces debe ceder ante la
apropiación psicológica y subjetivamente articuladora de los temas.
Competencia como norma
Comencemos por La sombra de Octubre (1917-2017). Leemos allí: “Los bolcheviques
nos enseñaron cómo la revolución no debe hacerse” (Laval y Dardot, 2017b, p. 9).
Ese epígrafe de Piotr Kropotkin es la primera cachetada que recibirá el lector
desprevenido que quizás esperaba una piadosa nostalgiapor aquellos días que estremecieron al mundo,
cuando todo era esperanza. Un párrafo extenso de Cornelius Castoriadis en la
otra punta del libro, podría terminar por desconcertar si no se presta atención
a lo que fluye con aires libertarios durante todo el desarrollo: “De la empresa
bolchevique no queda ni quedará más que un inmensa acumulaciónde cadáveres torturados, la creación
inaugural del totalitarismo, la perversión del movimiento obrero internacional,
la destrucción del lenguaje –y la proliferación en el mundo de varios regímenes
de esclavitud sanguinaria–. Aparte de todo esto, un ejemplo para reflexionar
sobre este siniestro contraejemplo de lo que no es una revolución” (citado
por Laval y Dardot, 2017b, p. 191). Sacado fuera de contexto, ese párrafo es
desequilibrado, si no se mencionan los demás horrores del mundo, producto de la
razón imperial y la razón colonial. Pero es un botón de muestra de las
dificultades de encasillar a Laval y Dardot, y para entender por dónde van y vienen
los tiros.
Los impulsos generosos
traicionados a lo largo del tiempo (o invisibilizados por la sombra del título)
conducen a los autores a reivindicar, entre otras, a la Revolución mexicana de
1910, “una revolución social olvidada” (Laval y Dardot, 2017b, pp. 150 y ss.) y
a la Revolución española, en campo republicano, durante la Guerra civil a
partir de 1936; “una revolución social disimulada” por el mundo pese a sus
notables logros.
En cuanto a La nueva razón del mundo. Ensayo sobre la
sociedad neoliberal (Laval y Dardot, 2013), los relampagueos conceptuales
de sus páginas se suceden de modo vertiginoso: “El neoliberalismo, antes que
una ideología o una política económica es, de entraday ante todo, una racionalidad;y que, en
consecuencia, tiende a estructura y a organizar, no sólo la acción de los
gobernantes, sino también la conducta de los propios gobernados. La
racionalidad neoliberal tiene como característica principal la generalización
de la competencia como norma de conducta y de la empresa como modo de
subjetivación” (Laval y Dardot, 2013, p. 15).
Si alguien decidiese incorporar
a la bibliografía de un curso este libro, yo recomendaría focalizar la Parte
III, Capítulo 9, “La fábrica del sujeto neoliberal”. Los asuntos parecen de un
seminario de marketing pero se trata de una serie de retratos conceptuales
feroces, que no dejan títere con cabeza: “La ascesis del rendimiento”; “El
riesgo: una dimensión de existencia y un estilo”; “El sufrimiento en el trabajo
y la autonomía contrariada”; “La erosión de la personalidad”; “La
desmoralización”; “La depresión generalizada”; “La perversión ordinaria”; “El
goce de sí del neosujeto”, etcétera (Laval y Dardot, 2013, pp. 325-379). Como
prueba adicional de resistencia a las provocaciones con efectos sísmicos, el
lector debería intentar dar respuesta al demoledor y último tramo de
“Conclusiones”: “El agotamiento de la democracia liberal” : “En contra de lo
que pensaban los economistas clásicos, el mercado se presenta, no como algo
naturalmente dado , sino como una realidad construida que requiere, en cuanto
tal, la intervención activa del Estado, así como la instauración de un sistema
de derecho específico” (Laval y Dardot, 2013, p. 383).
Una de cal y otra de arena,
parece ser la técnica favorita de Laval y Dardot. Por ejemplo, en La pesadilla que no acaba nunca (2017
a), expresan: “Para nosotros la neoliberalización acelerada de las sociedades
no es un destino fatal” (Laval y Dardot, 2017 a, p. 14). Pero a renglón seguido
evaporan las esperanzas concretas que podrían conjeturarse: “La lógica
minoritaria de lo común aún no ha encontrado su expresión de masas, sus marcos
institucionales o su gramática política. Tan solo estamos al principio de una
nueva configuración revolucionaria . Y este retraso nos inquieta. La izquierda
llamada ‘radical’ o ‘crítica’ tropieza y a veces recula. También sucede que
capitula frente al adversario, como Syriza, en Grecia, en 2015” (pp.14-15).
Quienes estén deseosos de
creer arrimarán su leño la brasa esperanzadora de este capítulo: “El
experimento de lo común contra la expertocracia”. Sin embargo, el balde de agua
fría llega pronto con una suerte de “…que se vayan todos”: “No hay nada que
esperar de los partidos y aparatos que se disputan el reconocimiento del Estado
y esperan cargos y subvenciones. Para tener posibilidades de ver la luz, la
elaboración de una alternativa sólo puede venir desde abajo, es decir de los ciudadanos mismos” (p. 159).Insisten Laval y Dardoten ese concepto cuando juzgan con
desconfianza la evolución dePodemos en
España: “Abstraerse de este despliegue de energía del movimiento de las plazas
y separar el nacimiento de Podemosde
esta ‘puesta en movimiento’ de toda la sociedad es condenarse a perder lo
esencial. Y toda tentativa de reproducir el ‘esquema español’desde arriba está condenado al fracaso. Lo
que está en juego, más allá el auge electoral de 2015, es la peligrosa
prevalencia de la lógica de la representación y de la centralización sobre la
lógica de la igualdad en la participación o, por decirlo otra vez con las
palabras de Amador Fernández-Savater, la prevalencia del teatro sobre la piel” (p.
167).
Agregan unas líneas más
adelante: “El caso de Grecia merece otra vez toda nuestra atención. Una de las
grandes debilidades del gobierno de Syriza fue la de dejarse encerrar en un
reparto de papeles de lo más clásico, precisamente el que impone la lógica del
teatro: los gobiernos ocupan el papel de ‘actores’en la escena y solicitan los sufragios de los
ciudadanos reducidos al rol no menos clásico de ‘espectadores’ del teatro
político (pp. 167-168). Un mérito que no puede negarse a La pesadilla que no acaba nunca es la soltura con la que los
autores pasan del análisis teórico de perspectivas como las de Ernesto Laclau,
o las de Hardt y Negri, al relato pormenorizado de lo ocurrido en España con
Podemos (aún con proyecciones positivas) y en Grecia con Syriza (hoy considerado
un caso de resignación de la izquierda a las presiones de la institucionalidad
neoliberal global).
El ser social es fuerza
La obra más imponente de Laval y Dardot por su densidad propositiva, su lucidez
en materia de filosofía política, y su vívida fenomenología de movimientos
participativos, es sin duda Común. Ensayo
sobre la revolución en el siglo XXI (2015). En la Introducción, “Lo común,
un principio político”, declaran muy expresivamente: “La presente obra quiere
identificar el principio político de lo común como el sentido de los
movimientos, luchas y discursos que, estos últimos años, se han opuesto a la
racionalidad neoliberal casi en todo el mundo. Los combates por la ‘democracia
real’, el ‘movimiento de las plazas’, las nuevas ‘primaveras’ de los pueblos,
las luchas de los estudiantes contra la universidad capitalista, las
movilizaciones por el control popularde
la distribución de agua, no son acontecimientos caóticos y aleatorios,
erupciones accidentales y pasajeras, tumultos dispersos y sin finalidad. Esas
luchas políticas obedecen a la racionalidad política de lo común, son búsquedas
colectivas de formas democráticasnuevas” (p. 24).
En la primera parte de Común, “La emergencia de lo común” se
reconstruye el recorrido histórico del principio de lo común, y se critican las
concepciones que le son adversas. En la
segunda parte, “Derecho e institución de lo común”, se parte de la base de que
“lo peor que se puede hacer es dejar el derecho en manos de quienes tienen por
profesión dictarlo (…) el derecho es en cuanto tal un campo de lucha” (p. 25). En la tercera y última parte, se esbozan nueve
propuestas políticas, entre ellas, “Hay que oponer el derecho de uso al de
propiedad”; “Lo común es el principio de la emancipación del trabajo”; “Lo
común debe fundar la democracia social”; “Los servicios públicos deben
convertirse en instituciones de lo común”, entre otras.
Veamos algunos otros conceptos
sustanciosos: “Lo común define una norma de inapropiabilidad” (p. 664).“Este libro se dedica a exploraresta significación política de las luchas
contemporáneas contra el neoliberalismo” ( p. 25). Definiciones útiles:
“Comuna”, “nombre del autogobierno local”; “comunes”, “el nombre de los objetos
de naturalezamuy diversa de los que se
ocupa la actividad colectiva de los individuos”; “común”, “es propiamenteel principio que anima esta actividad y que
preside al mismo tiempo la construcción de esa forma de autogobiernos” (p. 25).
Siguiendo a Proudhon afirman: “Es el vínculo social en cuanto tal la fuente de toda riqueza, el
que está en el origen de toda actividad económica y de toda fecundidad
intelectual y espiritual”. Y sentencian: “El ser social es fuerza” (p. 237).
Autogobierno en todo nivel
En un mail del
martes 23 de octubre, Pierre Dardot cumplió su promesa de contestar algunas
inquietudes mías sobre sus posturas políticas y su obra junto a Christian
Laval. Yo le había propuesto una suerte de entrevista ping-pong, que otorgara
algo de frescura a la panorámica filosófica que tenía previsto escribir, luego
de su reciente visita al Uruguay. Me escribe entonces: “Encontrará adjunta una
respuesta a las siete preguntas que me hizo. Intenté ser lo más breve posible,
pero algunas preguntas mencionaban ejemplos, situaciones y autores muy
diferentes. Así que tuve que poner los puntos sobre las ‘íes’ y entrar en
detalles”.El tono tan disperso como
provocativo de las interrogantes había sido hecho adrede, pero me sorprendió
gratamente la agudeza polémica de sus respuestas y la luz que arroja sobre sus
perspectivaspolíticas concretas. Vaya
si puso los puntos sobre las “íes”, Monsieur Dardot.
Agustín Courtoisie: Elpasado 16 de octubre la France insoumise y su líder Jean-Luc Mélenchon sufrieron un ataque
policial y judicial poco frecuente en Europa. En América
Latina se persigue a Rafael Correa (Ecuador), Lula (Brasil), Cristina Fernández
de Kirchner (Argentina) ¿Hay algo en común entre todos estos casos?
Pierre Dardot: Es un hecho que los gobiernos neoliberales tienden a explotar el poder
judicial (Corte Suprema, Fiscalía, etc.) con el propósito de intimidar
políticamente a sus oponentes. Pero esta instrumentalización no debe dar la
impresión de que todos los casos que usted cita pertenezcan a la misma
"persecución" orquestada por un "Estado mayor"
centralizado. Las situaciones son muy diferentes. La búsqueda ordenada por la
Fiscalía representa innegablemente una puesta en escena de Macron contra lo que
él percibe como su principal rival para el poder. Pero la reacción de Jean-Luc
Mélenchon ante el fiscal ("la República soy yo", "mi persona es
sagrada") dio la desafortunada impresión de querer estar por encima del
derecho común que exige a todos los partidos rendir de modo transparente sus
cuentas de campaña. En el caso de Lula, obviamente es una operación para
retirarlo de la competencia electoral para la presidencia. En cuanto a Rafael
Correa, tenga en cuenta que su propio sucesor ahora pretende distanciarse de la
administración del gobierno que ha heredado. De manera más general, uno debe
desconfiar de todas las amalgamas apresuradas que solo aumentan la confusión
(del tipo "post-neoliberalismo" para alistar bajo la misma pancarta
Chávez, Correa, Lula, Bachelet, etc.).
AC:En su libro La sombra de Octubre (2017) usted y
Christian Laval distinguen entre el comunismo de Estado y el comunismo sin
Estado. Allí proponen, en lugar del proteccionismo de Estado, favorecer el
desarrollo de una capacidad de autoprotección. ¿Puede señalar ejemplos actuales
y específicos?
PD: Tomamos
esta distinción de Víctor Serge para justificar el uso de la expresión
"comunismo de Estado" que algunos consideran contradictorio por el
hecho de que el comunismo sería necesariamente sin un Estado. Pero no estamos a
favor de una "abolición del Estado", a la manera de los anarquistas,
ni del estatista que hace del Estado el centro de la vida social. Abogamos por
el establecimiento de un nuevo tipo de Estado basado en los comunes. Ni
anarquismo, ni estatismo, sino autogobierno colectivo en todos los niveles de
la sociedad. Es por eso que tomamos de Joan Subirats, uno de los inspiradores
de "Barcelona en Común", la idea de un "movimiento de protección
que genera autonomía". Destaca con razón que es "una de las claves
del movimiento de los comunes" y que es contradictoria con "la
tradición centrada en el Estado". Esta es la idea de lo público no
estatal: el municipio de Barcelona ha otorgado contratos de arrendamiento por
100 años a asociaciones de vecinos para la gestión de sitios para cooperativas
de vivienda en lugar de planificar la construcción de viviendas públicas de
propiedad estatal.
AC:
Tambiénen La
sombra de Octubre está clara la condena del comunismo burocrático y
autoritario, enfatizado desde el epígrafe inicial de Kropotkin hasta el
epígrafe de Cornelius Castoriadis en el capítulo 5. Pero ¿es posible defender a
los más vulnerables sin un Estado nacional fuerte y organizado que resista la
mundialización?
PD: Desde
nuestro punto de vista, es ilusorio tratar de "defender a los más
vulnerables" por medio de un "Estado nacional fuerte" en la
medida en que la lógica del Estado-nación es históricamente una lógica
propietaria, jerárquica y patriarcal. Además, en los últimos años, el Estado-nación
ha demostrado cuánto se ha convertido en un actor neoliberal por derecho
propio, incluso en países cuyos gobiernos afirman haber roto con el
neoliberalismo. La lógica productivista y extractivista continuó prevaleciendo
en el Ecuador con Correa, en Brasil con Lula (especialmente durante el segundo
mandato) y Venezuela en una forma particularmente autoritaria con Chávez y
Maduro. Es por esto que una transformación radical del Estado no puede provenir
de dentro del Estado, sino de la
extensión y el refuerzo del movimiento autónomo de los comunes.
AC:En la tercera parte de Común (2015), se enumeran nueve propuestas
políticas. Entre ellas, se busca, por ejemplo, construir una política de lo
común, oponer el derecho de uso a la propiedad, instituir la empresa común,
comprender que lo común debe fundar la democracia social, etcétera. ¿No se
trata allí de una lista de fines en vez de una lista de medios eficaces?
PD: De
hecho, estas propuestas políticas establecen objetivos en el camino de la construcción
de una sociedad común. Por ejemplo, la acción de devolver el derecho de uso
contra el derecho de propiedad como un derecho exclusivo y absoluto constituye
un objetivo de ir más allá de la lógica propietaria. Pero al mismo tiempo, este
objetivo corresponde a demandas y experimentos prácticos implementados aquí y
ahora en la lucha contra el capitalismo neoliberal (por ejemplo, hacer que un
derecho de uso colectivo prevalezca sobre ciertas tierras o ciertos lugares).
En este sentido, es necesario romper con el patrón tenaz según el cual la
elección de los medios sería una táctica pura. Los medios solo son válidos si
hacen que el final esté presente, aquí y ahora, en lugar de devolverlo a un
futuro indefinido. Los medios no son instrumentos, "vienen con" el
fin y nunca son independientes de él.
AC: En Común, el lector latinoamericano habituado a las ciencias sociales
y políticas puede advertir que en las referencias predominan los autores
franceses, los clásicos del marxismo, los europeos en general, pero no se
menciona jamás a filósofos políticos como John Rawls, Robert Nozick, Ronald
Dworkin.¿Es una opción deliberada?
PD:Por nuestra parte, esta falta de mención es de hecho
deliberada. Nos referimos a la concepción de la propiedad privada de Nozick en La nueva razón del mundo, pero fue para mostrar mejor que esta concepción estaba
muy alejada de la de Locke, a pesar de una referencia insistente a ella. Por
otro lado, no se menciona a este autor ni a los otros dos en Común por una razón simple y buena:
ninguno de estos autores nos ayuda de ninguna manera a desarrollar una
alternativa al capitalismo neoliberal. Nozick, porque es libertario, Rawls y
Dworkin porque son parte de una controversia que rechazamos en sus términos: la
que enfrenta a los liberales y los comunitaristas. Lo que entendemos como “común”
no presupone ni el sujeto racional aislado de los liberales, ni la comunidad de tradición
y cultura de los comunitaristas. Como principio, requiere la participación
conjunta en la misma actividad práctica colectiva, la de la producción de las
reglas de uso. El sujeto colectivo de lo común no preexiste a esta actividad.
Lejos de ser el punto de partida, es un efecto.
AC:
En La pesadilla que no termina nunca (2016)
usted y Christian Laval entienden por “neoliberalismo” algo distinto de la
acepción corriente del término. Lo analizan como una “razón-mundo” que propaga
la lógica del capital hacia todas las relaciones sociales. No es un sistema de
“partido único” pero sí de “razón política única”. ¿Qué papel juegan en esto
los medios masivos de comunicación?
PD: Hablamos
muy precisamente de una "razón mundial" para indicar que es una
racionalidad que no conoce límites y que cruza todas las relaciones sociales.
Esta racionalidad es implementada por múltiples actores. En nuestra opinión,
los principales medios de opinión y entretenimiento son un componente esencial
de lo que llamamos el "bloque oligárquico neoliberal". Esto es
particularmente cierto con respecto a la experiencia económica prevaleciente
que ejerce una función política real al recordar a los gobiernos cuando es
necesario sise desvían un poco de la
normalidad neoliberal. Sin embargo, se debe tener cuidado de cualquier ataque
indiscriminado contra "periodistas", muchos de los cuales están
tratando de hacer su trabajo de manera honesta e independiente (como es el caso
de Mediapart en Francia).
AC:
¿Qué
nos enseñan hasta hoy las experiencias de Podemos en España y Syriza (Coalición de la Izquierda Radical) en Grecia?
PD: Son
dos experiencias muy diferentes. La de Podemos fue iniciada desde arriba por un
núcleo de académicos que canalizaron las aspiraciones nacidas en 2011 del movimiento
de los indignados del 15M. Hoy está claro que Podemos, después de renunciar a
la postura de "centralidad" (ni derecha, ni izquierda), está en
proceso de normalización política y está cada vez más integrado en el juego de
los partidos. La experiencia de Grecia fue impulsada por Syriza, una coalición
de pequeños partidos de inspiración marxista que no resistieron la "prueba
del poder": después del fracaso de julio de 2015, el gobierno de (Alexis) Tsipras
se hizo cargo de los planes de la Troika* e impuso un paquete de austeridad sin
precedentes al pueblo griego. En ambos casos, la estrategia de "conquistar
el poder del Estado" reveló sus límites insuperables. La transformación
social implica una ruptura con esta estrategia.
_______
* Dardot alude a la Comisión Europea, el Banco Central
Europeoy el Fondo Monetario
Internacional.
Referencias
Todas las ediciones
en español de las obras de Christian Laval y Pierre Dardot corresponden a
Editorial Gedisa, Barcelona.
Laval, C. y Dardot, P. (2013). La nueva
razón del mundo. Ensayo sobre la sociedad neoliberal. _________________ (2015). Común. Ensayo
sobre la revolución en el siglo XXI.
_________________ (2017a).La pesadilla que no acaba nunca. El
neoliberalismo contra la democracia.
_________________ (2017b). La sombra de Octubre
(1917-2017).
“Pierre Dardot. Un
peculiar pensamiento crítico” fue publicado originalmente en Revista Relaciones,
Nro. 414, Noviembre 2018, Montevideo, págs. 5-7.
Réponses aux questions d’Agustín Courtoisie (Uruguay)
QUESTIONNAIRE
...Jean-Luc Mélenchon
1. Le 16 octobre, la France insoumise et Jean-Luc Mélenchon ont subi une attaque policière, judiciaire et politique d'une ampleur inédite en Europe. En Amérique latine, Rafael Correa (Équateur), Lula (Brésil) et Cristina Fernández de Kirchner (Argentine) ont été persécutés. Y a-t-il quelque chose en commun entre tous ces cas?
Il est de
fait que les gouvernements néolibéraux ont tendance à instrumentaliser le
pouvoir judiciaire (Cour suprême, Parquet, etc.) à des fins d’intimidation
politique de leurs opposants. Mais cette instrumentalisation ne doit pas donner
à penser que tous les cas que vous citez relèvent d’une même
« persécution » orchestrée par un « état-major » centralisé.
Les situations sont très différentes. La perquisition ordonnée par le Parquet
représente indéniablement une mise en scène montée par Macron contre celui
qu’il perçoit comme son principal rival pour le pouvoir. Mais la réaction de
Jean-Luc Mélenchon face au procureur (« La République c’est moi »,
« ma personne est sacrée ») a donné la fâcheuse impression que ce
dernier se situait au-dessus de la loi commune qui fait obligation à tous les
partis de rendre leurs comptes de campagne transparents. Dans le cas de Lula il
s’agit de toute évidence d’une opération visant à l’écarter de la compétition
électorale pour la présidence. Quant à Rafael Correa, notons que son propre successeur entend maintenant
prendre ses distances vis-à vis de la gestion
gouvernementale dont il a hérité. De manière plus générale, il convient
de se défier de tous les amalgames hâtifs qui ne font qu’ajouter à la confusion
(du type « post-néolibéralisme » pour enrôler sous une même bannière
Chavez, Correa, Lula, Bachelet, etc.).
…à propos de
L’ombre d’Octobre (2017)
2. Dans ce
travail, une distinction est faite entre le communisme étatique et le
communisme sans État. Au lieu du protectionnisme d'État, il est proposé de
favoriser le développement d'une capacité d'autoprotection. Pouvez-vous
citer des exemples courants et spécifiques?
Nous reprenons cette distinction à Victor Serge pour justifier l’emploi de
l’expression « communisme d’Etat » que d’aucuns jugent contradictoire
au motif que le communisme serait nécessairement sans Etat. Mais pour
notre propre compte nous ne sommes pas partisans d’une « abolition de
l’Etat », à la manière des anarchistes, ni des étatistes qui font de
l’Etat le centre de la vie sociale. Nous
plaidons pour l’établissement d’un
nouveau type d’Etat fondé sur les communs. Ni anarchisme, ni étatisme, mais autogouvernement collectif à tous les
niveaux de la société. C’est pourquoi nous reprenons à Joan Subirats, l’un des
inspirateurs de « Barcelone en Commun»,
l’idée d’un « mouvement de
protection qui génère de l’autonomie ». Il souligne très justement qu’elle
est « l’une des clés du mouvement des communs » et qu’elle est
contradictoire avec « la tradition centrée sur l’Etat ». C’est l’idée
d’un public non étatique : la municipalité de Barcelone a accordé des baux
de 100 ans à des associations de quartier pour la gestion de sites destinées à des coopératives d’habitation
plutôt que de programmer la construction de logements publics appartenant à
l’Etat.
3.
Dans L'ombre d'Octobre, la condamnation du communisme bureaucratique et
autoritaire est claire, soulignée depuis l'épigraphe initiale de Kropotkine
jusqu'à l'épigraphe de Cornelius Castoriadis au chapitre 5. Mais est-il
possible de défendre les plus vulnérables sans un État national fort et
organisé pour résister à la mondialisation?
De notre
point de vue, il est illusoire de chercher à « défendre les plus
vulnérables » au moyen d’un « Etat national fort » dans la
mesure où la logique de l’Etat-nation est historiquement une logique propriétaire, hiérarchique et masculiniste.
De plus, ces dernières années, l’Etat-nation a montré à quel point il était
devenu un acteur néolibéral à part entière, même dans des pays dont les
gouvernants prétendaient avoir rompu avec le néolibéralisme. La logique
productiviste et extractiviste a continué à prévaloir en Equateur avec Correa,
au Brésil avec Lula (surtout pendant le second mandat) et au Venezuela sous une
forme particulièrement autoritaire avec Chavez et Maduro. C’est pourquoi une
transformation radicale de l’Etat ne pourra pas venir de l’intérieur de l’Etat,
mais de l’extension et du renforcement du mouvement autonome des communs.
…à propos de
Commun (2014)
4. Dans la
troisième partie du livre, neuf propositions politiques sont énumérées. Parmi
eux, nous cherchons, par exemple, à construire une politique du commun, à
opposer le droit de propriété à la propriété, à instituer l'entreprise commune,
à comprendre que le commun doit fonder la démocratie sociale, etc. N'y a-t-il
pas une liste d'objectifs au lieu d'une liste de moyens efficaces?
En effet,
ces propositions politiques définissent des objectifs sur la voie de la
construction d’une société du commun. Par exemple, l’action de retourner le
droit d’usage contre le droit de propriété en tant que droit exclusif et absolu
constitue un tel objectif de dépassement de la logique propriétaire. Mais, en
même temps, cet objectif correspond à des revendications et des
expérimentations pratiques mises en œuvre ici et maintenant dans la lutte
contre le capitalisme néolibéral (par exemple, pour faire prévaloir un droit
d’usage collectif à propos de certaines terres ou de certains logements). Il
faut rompre à cet égard avec le schéma tenace selon lequel le choix des moyens
relèverait de la pure tactique. Les moyens ne valent que s’ils rendent la fin
présente, ici et maintenant, au lieu de la renvoyer à un avenir indéfini. Les moyens
ne sont pas des instruments, ils « viennent avec » la fin et ne sont
jamais indépendants d’elle.
5. Dans Commun, le lecteur latino-américain habitué aux sciences sociales
et politiques peut remarquer que, dans les références prédominantes, les
auteurs français, les classiques du marxisme, les Européens en général, ne
mentionnent jamais les philosophes politiques tels que John Rawls, Robert
Nozick, Ronald Dworkin. Est-ce une option délibérée?
Pour notre propre part, cette absence de mention est en effet délibérée. Nous
avons fait référence à la conception de la propriété privée défendue par Nozick
dans La nouvelle raison du monde,
mais c’était pour mieux montrer que cette conception était très éloignée de
celle de Locke en dépit d’une référence insistante à ce dernier. En revanche il
n’est question ni de cet auteur ni des deux autres dans Commun pour une simple et bonne raison : aucun de ces auteurs
ne nous aident en quoi que ce soit à élaborer une alternative au capitalisme
néolibéral. Nozick parce qu’il est libertarien, Rawls et Dworkin parce qu’ils
s’inscrivent dans une controverse dont nous refusons jusqu’aux termes :
celle qui oppose libéraux et communautariens. Le commun tel que nous l’entendons ne présuppose ni le sujet rationnel
isolé des libéraux ni la communauté de tradition et de culture des
communautariens. Comme principe, il requiert la coparticipation à une même
activité pratique collective, celle de la production des règles de l’usage. Le sujet collectif du
commun ne préexiste pas à cette activité. Loin d’en être le point de départ, il
en un effet.
…à propos de
Ce cauchemar qui n’en finit pas (2016)
6. Vous et
Christian Laval comprenez par "néolibéralisme" quelque chose de
différent du sens ordinaire du terme. Ils l’analysent comme un "monde de
raison" qui propage la logique du capital vers tous les rapports sociaux.
Ce n'est pas un système "à parti unique" mais un système de "une
seule raison politique". Quel rôle jouent les médias de masse à cet égard?
Nous parlons
très exactement d’une « raison-monde » pour signifier qu’il s’agit
d’une rationalité qui ne connaît pas de limite et qui traverse toutes les
relations sociales. Cette rationalité est mise en œuvre par de multiples
acteurs. Les grands medias d’opinion et de divertissement constituent à nos
yeux une composante essentielle de ce
que nous appelons le « bloc oligarchique néolibéral ». Ceci vaut tout
particulièrement de l’expertise économique dominante qui exerce une véritable
fonction politique en rappelant au besoin à l’ordre les gouvernements eux-mêmes
lorsqu’ils s’écartent un tant soit peu de la normalité néolibérale. Il faut
cependant se garder soigneusement de toute attaque indiscriminée contre les
« journalistes », dont beaucoup cherchent à faire leur travail en
toute honnêteté et indépendance (comme c’est le cas de Mediapart en France).
7. Qu'est-ce
que les expériences de "Podemos" (Espagne) et de Syriza (Grèce) nous
enseignent jusqu'à aujourd'hui?
Ce sont là
deux expériences très différentes. Celle de Podemos a été initiée d’en haut par
un noyau d’universitaires qui a su canaliser à son profit électoral les
aspirations nées en 2011 du mouvement des Indignés du 15M. Aujourd’hui force est de constater que Podemos, après avoir
renoncé à la posture de la « centralité » (ni droite ni gauche), est
en voie de normalisation politique et s’intègre toujours davantage dans le jeu des
partis. Celle de la Grèce a été impulsée par Syriza, une coalition de petits
partis d’inspiration marxiste qui n’a pas résisté à l’« épreuve du pouvoir » :
après la volte-face de juillet 2015, le gouvernement de Tsipras s’est fait le relais des plans de la Troïka
et a imposé une cure d’austérité sans précédent au peuple grec. Dans les deux cas la stratégie de
« conquête du pouvoir d’Etat » a révélé ses insurmontables limites.
La transformation sociale implique une rupture avec cette stratégie.